¿Por dónde empezar la reforma de una casa y qué tener en cuenta?

Sentirse abrumado al no saber por dónde empezar a reformar una casa es completamente normal. Por eso, es interesante tener algunas nociones claras al respecto.

Evidentemente, los resultados dependerán del estado de la vivienda y de tu orden de prioridades, aunque existe un "orden lógico" que puede servirte como guía.

Por dónde empezar la reforma integral de una casa

1. Revisión del estado de la vivienda

Todas las reformas implican tomar decisiones. Y una de las más importantes es respetar la distribución actual o hacer una nueva.

Muchos inmuebles viejos esconden secretos tras sus paredes. Y no solo hablamos de posibilidades para aprovechar mejor el espacio: especialmente en viviendas con más de 60 años, podemos encontrar problemas relacionados con estructuras o materiales.

Por eso, antes de plantearte por dónde empezar a hacer tu reforma, conviene revisar si las paredes y el tejado tienen filtraciones, si el mantenimiento de los elementos de madera y de carpintería es el adecuado, o si las instalaciones han quedado obsoletas.

2. Derrumbes

Toda reforma debe empezar por la eliminación de tabiques, marcos de puertas y ventanas y carpintería exterior.

¿Por qué? Porque estos trabajos crean escombros y, si los quitamos, no entorpecerán al resto de tareas.

Una vez liberadas todas las habitaciones de suciedad, desechos y escombros, se pueden empezar las tareas de albañilería.


3. Tareas de albañilería

La lista de tareas de albañilería de una reforma integral incluye:

  • Nivelación del suelo (especialmente importante en casas antiguas).
  • Abertura de huecos en las paredes.
  • Levantamiento de nuevos tabiques.
  • Preparación de las regatas para las instalaciones.
  • Instalación de cajetines para los enchufes.
  • Instalación de premarcos de puertas y ventanas.

4. Instalaciones

Nos referimos a todo lo relativo a electricidad, fontanería y climatización.

Esta tarea debe hacerse antes de poner el suelo porque hay que generar falsos techos de escayola, fajas o falsas columnas para tapar y ocultar cables y tuberías.

Además, con las tareas de albañilería realizadas, es más fácil revisar e incluso modificar la nueva ubicación de los puntos de luz y agua.

5. Revestimientos

El siguiente paso de una reforma es colocar los revestimientos.

Esto implica lucir y enyesar las paredes levantadas con ladrillo y los techos, además de colocar el pavimento.

Los materiales para estos acabados se eligen previamente, y deben estar indicados en el presupuesto que aprobaste con tu empresa de reformas.

Quizás te interese: Tipos de frisos de madera para revestir paredes y techos

6. Trabajos de carpintería

O lo que es lo mismo, instalación de elementos de aluminio y madera.

En el primer caso, hablamos de ventanas, balconeras, vallas, barandillas, persianas, cerramientos, etc.

Dentro de los trabajos de carpintería y ebanistería, podemos incluir instalación de puertas y ventanas de madera, mobiliario a medida (armarios empotrados) y, en algunos casos, suelos de parquet.

7. Equipamientos, pintura y decoración

Una de las últimas fases de la reforma de una casa es equipar cada estancia con los muebles correspondientes.

Después, habrá que tapar y alisar las irregularidades presentes en las paredes y aplicar la pintura o la técnica elegida.

Para finalizar, pasaremos a la fase de decoración, más personal y enfocada a aspectos puramente estéticos.

Por dónde empezar la reforma de un piso... Por partes

Las reformas parciales pueden tener algunas ventajas, sobre todo si la casa está en buen estado y no es necesario demoler o sustituir tabiques.

En estas situaciones, por dónde empezar a reformar la casa dependerá de nuestras prioridades.

Lo normal es ir habilitando cada estancia de manera individual, siguiendo los pasos que hemos enumerado en el punto anterior.

Evidentemente, siempre hay que revisar las instalaciones, y aprovechar para cambiar o ampliar tomas de agua y nuevos puntos de luz.

  • Se aconseja empezar por el cuarto de baño: primero derribos, después regatas para las instalaciones, más tarde sustitución e instalación del plato de ducha, los sanitarios y las baldosas y, por último, colocación del mobiliario y del falso techo.
  • En el caso de la cocina, algunos profesionales prefieren comenzar con la instalación de muebles para ahorrarse las baldosas que quedan ocultas tras ellos. El último paso será colocar el falso techo para evitar huecos entre muebles y techos.
  • En las cocinas abiertas, es fundamental unificar el pavimento entre ambos ambientes.

Por último, tras reformar la cocina y el baño, el siguiente paso suele ser cambiar el suelo del resto de la vivienda.

Los siguientes pasos en las reformas parciales son:

  • Renovar las puertas.
  • Renovar las ventanas.
  • Instalar el aire acondicionado por conductos.
  • Aplicar la pintura y/o el papel pintado.

Ahora que ya tienes claro por dónde empezar la reforma de tu casa y estás buscando una empresa de reformas integrales en Valencia, ¡pídenos presupuesto!