Tipos de frisos de madera para revestir paredes y techos

La madera es un material con muchas posibilidades decorativas y funcionales. Sus usos van desde la fabricación de muebles hasta la elaboración de estructuras o cerramientos, como vigas, falsos techos, ventanas o puertas.

La madera también se utiliza para revestir suelos, paredes y techos gracias a sus propiedades físicas y su capacidad aislante.

Actualmente, cuando hablamos de frisos de madera, nos referimos a la posibilidad de cubrir una o varias paredes con lamas de este material.

Ventajas de los frisos decorativos de madera

Los frisos pueden elaborarse con diferentes tipos de madera (natural, barnizada, teñida, etc.). Algunas de las ventajas de esta elección son:

  • Ayudan a aumentar el aislamiento de una habitación (tanto térmico como acústico).
  • Son sencillos y rápidos de instalar.
  • Resultan estéticos.
  • Aportan calidez a los ambientes.
  • Encajan con cualquier estilo decorativo.

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¿Dónde puedo instalar un friso de madera?

Los frisos de madera son muy versátiles. Y sirven tanto para decorar como para ocultar imperfecciones en la pared.

Normalmente, los frisos de madera se colocan en ambientes secos, como son el salón, el recibidor, el despacho, las habitaciones o la buhardilla.

En el cuarto de baño o la cocina se recomienda apostar por revestimientos elaborados con materiales que resistan bien la humedad, como el PVC.

Tipos de frisos de madera

No todos los frisos de madera son iguales. Con este material se fabrican tanto los frisos "macizos" como los frisos MDF, que se elaboran con tableros de aglomerado, mezcla de fibras de madera y resinas sintéticas.

Estos últimos, además de ser más económicos, son más ligeros y antialérgicos. Además, no acumulan ácaros, y presentan una alta resistencia a la decoloración por la acción de la luz solar.

En las maderas de moda para el hogar, para revestir paredes y techos suelen utilizarse láminas preparadas, muy parecidas al suelo laminado. Este tipo de frisos resultan fáciles de instalar, ya que tienen un sistema de clic que permite sujetar las piezas.

En los frisos de madera también es habitual usar la técnica del machihembrado: las tablas de madera tienen una serie de rebajes que le permiten encajar unas con otras, haciendo posible que se alineen con precisión, sin dejar espacios entre ellas y mejorando el acabado.

En el caso de los frisos MDF, la instalación debe hacerse con rastreles, es decir, haciendo una estructura con listones sobre las que colocaremos las lamas.

Por último, cabe destacar que las diferentes clases de frisos estarán sujetas al tipo de madera empleada.

  • Por ejemplo, los frisos de pino tienen nudos, vetas y textura que encajan con una decoración rústica.
  • En el caso de la madera de abeto, es la idónea para ambientes clásicos por su tonalidad uniforme, sus escasos nudos y su acabado delicado.
  • Respecto a las maderas de roble o haya, son perfectas para una decoración más étnica, mientras que las maderas barnizadas o pintadas pueden instalarse en habitaciones infantiles o con una decoración más colorida.

7 consejos para instalar frisos de madera en paredes y techos

Antes de colocar cualquier revestimiento, es recomendable corregir los desniveles de la pared. Quizás te interese: ¿Es buena idea hacer un revestimiento de suelos?

  • Los frisos de madera decorativos deben instalarse comenzando por uno de los extremos de la pared para conseguir una secuencia bonita y un acabado más limpio.
  • Es habitual que los frisos de madera no cubran la pared completa, sino solo hasta la mitad del tabique, dejando a la vista la parte superior. Estos frisos "a media altura" quedan muy bien en pasillos largos o en estancias de gran tamaño.
  • Si tu vivienda tiene los techos altos, forrar las paredes por completo con madera aportará calidez.
  • Otra idea interesante es destacar con madera una pared del salón o la que hace de cabecero en el dormitorio. Recuerda que los frisos decorativos colocados en vertical alargan visualmente la habitación, mientras que una disposición diagonal aportará una sensación rompedora respecto a las líneas que marcan los muebles.
  • Al igual que ocurre con otro tipo de revestimientos para paredes o techos, los frisos de madera en tonos claros amplían visualmente los espacios, ya que reflejan la luz natural. Los tonos oscuros crean el efecto contrario: espacios más cálidos y acogedores.
  • Los frisos de madera para exteriores deben pasar por un tratamiento de impregnación con un producto protector. En estos casos, se recomienda utilizar madera de teca o roble, más dura y elegante.


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