Reforma de cocinas. Todo lo que debes saber para reformar tu cocina

En la actualidad, la cocina ha pasado a convertirse en el corazón de la vivienda, ya que alrededor de ella se desarrolla toda la actividad diaria. La cocina ha partido de ser un elemento austero y práctico en la vivienda, a convertirse en un elemento definitorio del estilo de la misma, quedando completamente integrada y formando parte del estilo del hogar. En las líneas siguientes vamos a tratar de ofreceros una serie de ideas de cocinas, con las que consigamos transformar un espacio puramente funcional en un reclamo a la vista, sin dejar de lado el rendimiento y la eficiencia energética.

 

Primeros pasos al reformar una cocina

 

Lo primero que debemos hacer para abordar reformas integrales de cocinas es estudiar la ubicación y forma de la misma y las posibilidades que ofrece. A partir de ahí debemos decidir qué estilo de cocina queremos en nuestra vivienda: Bien independiente de salón, bien integrada en el mismo. (ver artículo ¿Cual es tu estilo de cocina?).


Una vez definida la forma de la cocina, procederemos a vestir el “recipiente”. Esto es: Revestimientos para suelos, paredes y techos. Aquí nos enfrentamos a infinidad de ideas, dependiendo de nuestros gustos.

Comenzaremos valorando posibilidades para los revestimientos en las paredes en la reforma de cocinas. Básicamente, partiremos de dos ideas claras:

- Paredes revestidas con materiales cerámicos. 
- Paredes acabadas con revestimientos continuos. Dentro de estos últimos destacamos el yeso.


Se está convirtiendo en una tendencia bastante extendida el emplear revestimientos continuos en cocina, realizando enlucidos de yeso maestreados en todas las paredes de la misma. Conviene tener en cuenta que, al tratarse de una zona húmeda de la vivienda, dicho revestimiento debe tener unas mínimas propiedades higrotérmicas. Por esto se aconseja aditivar el yeso con perlita para conseguir endurecerlo y pintar las paredes con una pintura que tenga unas buenas propiedades frente a humedades.

En la zona donde van ubicados tanto el fregadero como la placa de inducción / vitrocerámica / quemadores, es imprescindible revestir la pared con una superficie totalmente impermeable y lavable. Aquí podemos optar por utilizar un material cerámico, o emplear el mismo material que tengamos en la bancada (granito, Silestone / Compac / Tablero DM, tablero de resinas acrílicas).

Existe otra alternativa como puede ser el Cristal Lacobel; un vidrio laminado de unos 3 mm de espesor, pensado para revestir estos paramentos en concreto (entre otras aplicaciones), con numerosos acabados cromáticos. La gran ventaja de estos revestimientos frente a los conocidos “azulejos”, reside en la práctica desaparición de las juntas, lo cual permite una mejor y más cómoda limpieza de los mismos.

La elección de los acabados de los suelos de nuestra reforma de cocina, vendrá determinado por la forma y ubicación de la cocina dentro de la vivienda. Si la cocina es abierta totalmente al salón, podemos optar por terminar de integrarla compartiendo el mismo suelo que tengamos en el resto de la vivienda. Se recomienda, en el caso de los suelos laminados, que éstos sean hidrófugos en la zona de la cocina, aunque nuestra preferencia es que siempre hayan suelos impermeables y de fácil limpieza en este espacio, por lo que aconsejamos la utilización de suelos porcelánicos, o microhormigones. Esto nos lleva a la idea de separar el ambiente de cocina del resto de la vivienda mediante un simple cambio de pavimento.

 


El mobiliario en la reforma de cocinas

Una vez hemos vestido el envoltorio de la cocina, viene el paso definitivo. El mueble de cocina. Hay varias cosas que debemos tener claras a la hora de comprar un mueble de cocina, pero quizás la más importante reside en la calidad del mueble. Tenemos que pensar que el mueble de cocina es algo que pretendemos montar y dejar ahí “para siempre” por lo que, si en algo no podemos escatimar, es en esto. Y cuando hablamos de mueble de calidad, no nos estamos refiriendo únicamente al frente (aquello que vemos: las puertas), sino al cuerpo del mueble, a sus herrajes, a los cajones, los accesorios. Estos detalles son los que, a nuestro juicio, diferencian una buena cocina de una excelente cocina.


Teniendo claras estas premisas, podemos diseñar e imaginar miles de ideas de cocinas, con los tiradores que elijamos, los frentes y la modulación que deseemos y nos permita el espacio donde vamos a albergarlos.

Creemos que la principal preocupación para el diseño y la elección del mobiliario en la reforma de cocinas debe ser el almacenamiento. El diseño no debe estar reñido con el empleo de espacio para albergar utensilios, por lo que tendremos que pensar siempre en el aprovechamiento de todos los recovecos, empleando accesorios como bandejas de esquina, caceroleros, cajones, etc.

A partir de aquí, no nos queda más que dar rienda suelta a la imaginación y convertir nuestra cocina en un lugar en el que vivir.