Qué tener en cuenta para saber si tu hogar necesita una reforma

La reforma de una vivienda puede responder a motivos prácticos o estéticos. Y puesto que realizarla es una importante inversión económica, muchas veces la retrasamos para tener más presupuesto o las cosas más claras.

Sin embargo, a veces la reforma del hogar es una necesidad urgente. El paso del tiempo no sólo estropea los materiales y las instalaciones, sino que también modifica nuestras necesidades, y eso puede hacer que nos replanteemos nuestras prioridades a corto plazo.

5 pasos que indican que tu hogar necesita una reforma

Las empresas de reformas, los arquitectos y los interioristas, así como otros gremios relacionados con la construcción (albañiles, fontaneros, carpinteros, electricistas, etc.), identifican rápidamente los puntos de mejora de una vivienda. Debido a su trabajo, también tienen la capacidad de localizar zonas conflictivas o situaciones potencialmente peligrosas. Al final, son ellos quienes nos dan los mejores consejos para sacar más partido al espacio, buscar soluciones a largo plazo que eviten averías y aumentar la habitabilidad y comodidad en la vivienda.

Aún así, somos nosotros, como propietarios y como usuarios, quienes podemos detectar puntos que delaten la necesidad de una reforma en nuestra casa antes de llamar a un profesional. A continuación, te exponemos 5 pasos que te indican las situaciones en las que tu hogar necesitaría una reforma:

  1. Revisa la antigüedad de la casa

    Un aspecto indiscutible para saber si tu casa necesita es una reforma es, primero, cuándo fue construida y, segundo, cuándo y qué reformas se han realizado en ella.

    Si tu vivienda se construyó hace más de 30 años se utilizaron unos estándares de calidad y unos materiales que no se corresponden con la normativa o las posibilidades actuales. También es posible que haya zonas que ya hayan sido reformadas (reformas en el baño o la cocina, por ejemplo) pero llegado este punto, conviene plantearse cambios globales.

    Como referente, y para valorar la necesidad final de la reforma, apunta el dinero que inviertes en averías, en calefacción o aire acondicionado “extra” porque las ventanas o las paredes no están bien aisladas, o la “incertidumbre” de que la instalación eléctrica o las tuberías puedan darte un susto que debes resolver urgentemente y que implica un importante desembolso. Al revisar esta lista, tú mismo te darás cuenta de si tu casa necesita reforma.

  2. Comprueba si tus necesidades han cambiado

    No es lo mismo una casa para una persona sola, una pareja o una familia con niños pequeños. También es posible que ahora necesites una zona para trabajar o que detectes que ciertas zonas, por ejemplo los dormitorios, deberían estar más aisladas de los ruidos exteriores o de las viviendas contiguas para garantizar el descanso.

    Todos estos asuntos del día a día pueden solucionarse adaptando espacios, modificando la estructura de algunas estancias o su iluminación y, por supuesto, aislando las paredes.

    Si tienes algunos de estos problemas, tu casa necesita una reforma y lo más sencillo es consultar con un profesional para ver cuál es la mejor solución para ti.

  3. Echa un vistazo al estado de las puertas y ventanas

    Las puertas dañadas o muy desgastadas y los problemas para cerrar las ventanas también delatan que tu casa necesita una reforma. Muchas veces, el estado de la puerta principal y los problemas en su cerradura son un indicador a tener muy en cuenta.

    Lo mismo ocurre con las ventanas: si son metálicas, están mal aisladas y el frío y el calor se escapan con facilidad, ha llegado el momento de sustituirlas.

  4. Inspecciona cómo están las paredes

    Las paredes tienen un enorme peso visual en el conjunto de la vivienda y son fundamentales para dar sensación de limpieza y aportar luminosidad a la casa.

    Si detectamos que en nuestras paredes hay humedades, es el momento de llamar a un profesional y no sólo por cuestiones estéticas: una humedad puede acabar generando daños estructurales o en las instalaciones que requerirán una obra mucho mayor en el futuro.

    Lo mismo ocurre con otros desconchones y manchas. Muchas veces, éstos pueden solucionarse con una mano de pintura pero otras nos avisan de problemas más serios.

    En ambos casos, la opinión del experto será clave para tomar una decisión acertada.

  5. Observa si tienes baños “poco higiénicos”
    reforma de baño

    El baño es una parte de la casa que más atención y mantenimiento requiere y, cuando se encuentra en mal estado, suele ser sinónimo, sino de reforma de toda la casa, por lo menos sí de revisión de elementos.

    Las duchas, inodoros y lavabos anticuados tienen más riesgo de averías y fugas, y gastan más agua de la necesaria. Si detectas manchas negras entre los azulejos, la presencia de hongos es más elevada, y con ello las posibilidades de infección. En este caso, la reforma no sólo será estética sino también más saludable para todos.

Además de éstos, existen otros signos que te harán plantearte si tu hogar necesita una reforma, entre ellos que la instalación eléctrica sea antigua, que el suelo esté suelto o muy desgastado, que los electrodomésticos estén “desfasados” o que el mobiliario esté en mal estado.

Si crees que tu casa necesita un “cambio”, llámanos al 699 83 44 22 o rellena este formulario. Somos profesionales de las reformas en Valencia y estaremos encantados de atenderte.