Contrato de reforma: Claves a tener en cuenta

Las reformas son proyectos cargados de ilusión y en los que invertimos nuestro tiempo, nuestras expectativas y nuestro dinero.

Sin embargo, una reforma también pueden llegar a ser muy estresante, ya que, una vez tomada la decisión, debemos resolver muchas cuestiones en poco tiempo (presupuestos, plazos, elección de materiales, solicitud de permisos y licencias, imprevistos, etc.).

Como empresa de reformas en Valencia con experiencia en el sector, sabemos que el éxito de una reforma parcial o integral depende de:

  • Definir tus necesidades y objetivos.
  • Establecer prioridades.
  • Ceñirse a un presupuesto real.
  • Anteponer la funcionalidad a la estética
  • Elegir profesionales cualificados.
  • Seleccionar materiales de calidad.
  • Planificar con detalle cada fase de la reforma y asesorarse por expertos.

Otra de las claves para que la reforma integral de tu casa llegue a buen término es firmar un contrato con la empresa que se va a encargar de la obra.

Este tipo de documentos se redactan una vez se ha llegado a un acuerdo y es fundamental firmarlos antes de que empiece la obra. Pero, ¿para qué sirven y por qué son tan importantes?

¿Para qué sirve el contrato de reforma de una vivienda?

Ante todo, un contrato de obra y reforma de un inmueble es una garantía de seguridad, tanto para los usuarios como para la empresa encargada de la reforma: en caso de surgir incidencias o problemas, el contrato de reforma define los derechos y obligaciones de cada parte. Algunas de ellas son elementales y pueden parecer evidentes, pero serán esenciales en caso de reclamación.

¿Qué aspectos aparecen reflejados en un contrato de reforma?

Un contrato de obra y reforma de un inmueble es un documento privado que puede personalizarse en función de nuestras necesidades. De hecho, aunque las empresas de reformas suelen tener contratos modelo, sus cláusulas pueden modificarse o añadirse en función del tipo de intervención o de los acuerdos a los que se ha llegado con cada cliente.

Aun así, es aconsejable que todos los contratos de reforma incluyan:

  • Identificación ambas partes (con todos los datos identificativos incluyendo DNI, NIF, razón social, etc.).
  • Descripción de las obras que se tienen que realizar. Los trabajos pueden aparecer reflejados en un proyecto técnico (si lo hay) o en una relación, lo más detallada posible, de todas las intervenciones y trabajos que haya que realizar.
  • Presupuesto de la reforma (coste total de la obra desglosado por partidas)
  • Forma y plazos de pago (conviene pedir siempre los recibos/justificantes de cada pago y asegurarse que el IVA está bien aplicando - 10% para reformas integrales de viviendas-).
  • Fecha de inicio de la reforma y fecha prevista para la finalización.
  • Seguro de responsabilidad civil (toda la documentación que acredite la responsabilidad del constructor por daños a terceros y con la administración del Estado).
  • Responsabilidades sobre las solicitudes de licencias y permisos, y gastos derivados de los mismos.
  • Posibles indemnizaciones por demoras o por retraso en el cumplimiento de los plazos de entrega acordados.
  • Suministro de materiales (tipo de materiales que se emplearán y quién se encarga de comprarlos, incluyendo calidades, marcas, modelos, etc.)
  • Gastos derivados de la reforma (es decir, quien debe asumir los gastos de agua, electricidad, etc. durante la reforma).
  • Garantía por los trabajos realizados.


¿Qué pasa si surgen imprevistos?

Los imprevistos en las reformas son inevitables. Por ejemplo, si en mitad de una obra vemos que hemos dejado fuera del proyecto modificaciones importantes, será urgente replantear todos los cambios necesarios.

Además, en las reformas integrales son habituales los "vicios ocultos", defectos que no se ven a simple vista y de los que ni siquiera el propietario tiene constancia.

Algo similar ocurre ante la escasez de materiales o la falta de stock que tampoco podemos prever.

Cuando aparecen este tipo de problemas, la empresa y el propietario deben renegociar. Si la nueva planificación implica una modificación en los plazos o un aumento del presupuesto justificado, debe incluirse en el contrato.

¿Qué pasa si la empresa de reformas subcontrata a terceros?

Una de las cuestiones que más preocupa al hacer una reforma es que la empresa que hemos contratado subcontrate a un tercero para realizar un determinado trabajo o para cumplir los plazos establecidos y que, ante la aparición de problemas, nadie se haga responsable.

La posibilidad de subcontratar y el régimen de contratación a otras empresas o profesionales para que hagan parte de los trabajos también debe quedar reflejada en el contrato de reforma.

En cualquier caso, y para evitar problemas mayores, en el contrato de reforma conviene incluir un periodo de garantía. Es decir, un tiempo tras la finalización de la obra durante el cual es posible reclamar desperfectos sin coste adicional. En esta cláusula de contrato también se define qué se consideran desperfectos y cómo actuar en cada caso.

Si tu casa necesita una reforma, te recomendamos asesorarte por profesionales como nosotros, ya que la confianza es muy importante en cada fase del proyecto.

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