Construcción de piscina

El proceso constructivo de una piscina engloba diversos e importantes aspectos a tener en cuenta:


El primer aspecto a tener en cuenta, esencial bajo nuestro punto de vista, es el de diseño, dimensionamiento y cálculo inicial de la instalación.


Condicionantes como el análisis y cálculo de las instalaciones, profundidades, lindes, pendientes, materiales, tipología y composición del terreno… se consideran trascendentales para que el resultado final sea fiel a la idea inicial proyectada. Un pequeño error de cálculo en el estudio previo puede generar con total seguridad, una serie de problemas que irán ocasionando diferentes contratiempos a medida que avancemos con el proceso constructivo.


El segundo punto de control surge en el movimiento de tierras. Un correcto replanteo previo sobre el terreno aporta información de cotas, dimensiones y profundidades, que a lo largo de la excavación garantiza una correcta ejecución de los trabajos.


El tercer y último aspecto a tener en cuenta, es la ejecución material del vaso estanco. Características constructivas como el espesor de los muros, tipología de hormigón, armaduras, etc., se definen en base a la impermeabilidad requerida para el vaso y los empujes del terreno.


Con toda la información definida, comienza la ejecución material de la piscina siguiendo el siguiente proceso:


1- Base de piscina de hormigón con pendiente.
2- Ejecución de tabiques de ladrillo en cara interior de muros, trabajando a modo de encofrado perdido.
3- Preinstalación de conductos de abastecimiento y desagüe.
4- Armado interior de muros.
5- Hormigonado impermeable de muros armados.
6- Ejecución de escalera de acceso.
7- Enfoscado impermeable sobre cara interior de tabiques de ladrillo.
8- Aplicación de pintura impermeable sobre enfoscado.
9- Colocación de piedra perimetral.
10- Revestimiento interior de piscina.


Finalizada la construcción material, es necesaria la puesta en marcha del equipo de bombeo, para garantizar el correcto funcionamiento de la piscina.