Cómo reformar una casa antigua sin que pierda su esencia

Desde el punto de vista práctico, y con nuestra experiencia como empresa de reformas en Valencia, sabemos que reformar una casa no es diferente de reformar un piso.

Sin embargo, también es cierto que, además de cambiar las instalaciones de electricidad, climatización y agua, en este tipo de viviendas tendremos que enfrentarnos a otros "retos" como rehabilitar las fachadas, reformar los tejados o reparar forjados y otros elementos decorativos.

Estos trabajos pueden aumentar el coste de la reforma, pero tienen otras ventajas:

  • Las casas antiguas suelen ubicarse en entornos privilegiados.
  • Aunque sea necesario hacer un proyecto y una obra, el presupuesto puede ser menor que el de comprar una casa nueva.
  • Reformar una casa antigua a moderna también tiene ventajas fiscales, ya que pagarás menos impuestos.
  • Este tipo de casas contienen elementos originales como fachadas de piedra o estructuras de madera que, una vez recuperados, no solo mantienen la esencia de la casa, sino que pueden revalorizar su precio.

Respecto a posibles desventajas de reformar una casa antigua, la más importante son las sorpresas inesperadas, ya que pueden tener reparaciones pendientes o problemas de humedades y asentamiento.

Por eso, antes de comprar o de plantear el proyecto, conviene revisar las condiciones en las que se encuentra el inmueble.

Sabiendo todo esto: ¿merece la pena? La respuesta es que sí, ya que el resultado final puede ser espectacular.

Confiar en los mejores profesionales es fundamental

Si te preguntas cómo reformar una casa antigua sin gastar mucho, debes saber que en este tipo de intervenciones los imprevistos son bastante habituales. Por eso, conviene tener claro qué queremos hacer y con qué presupuesto contamos.

Como siempre, es recomendable solicitar varios presupuestos detallados, aunque es especialmente importante confiar en profesionales con experiencia: piensa que si tu objetivo es convertir una antigua vivienda en un espacio moderno, eficiente y habitable que mantenga, al mismo tiempo, su esencia original, lo mejor es plantear las técnicas más avanzadas y eficaces, y eso implica confiar en un equipo de expertos como los que formamos GETECO.

Recuerda, además, que en este tipo de reformas integrales necesitarás asesoramiento global y realizar un proyecto, por lo que debes presentar atención a aspectos como los materiales pero también la distribución del espacio, la iluminación, la restauración o conservación de algunos elementos, etc.

Todo lo que debes saber antes de reformar una casa antigua: consejos generales

El primer paso para reformar una casa antigua es revisar sus estructuras básicas para ver qué conservamos y qué no.

Por ejemplo, en muchas casas rurales, los muros son gruesos y de piedra y puede ser interesante mantenerlos, aunque sea necesario repasar juntas y uniones.

También será muy importante repasar el tejado, comprobando que está aislado para evitar humedades o goteras, y verificar el estado de los cimientos, sobre todo si la casa tiene cierta antigüedad.

Normalmente, ambas labores (revisar estructura y tejados) son un paso previo al inicio del proyecto para identificar los "puntos débiles" del inmueble y valorar aquellos cambios estructurales imprescindibles.

Otro de los aspectos más conflictivos a la hora de llevar a cabo la reforma de una vivienda antigua es adaptar instalaciones y servicios. Esto implica poner nuevos cableados, interruptores y enchufes, además de sustituir las tuberías viejas por nuevas canalizaciones.

Mejorar el aislamiento de la vivienda, así como su eficiencia energética, es otro de los pasos fundamentales para reformar una casa antigua. Las ventanas, puertas y cerramientos merecen especial atención. En ocasiones, pueden mantenerse las originales, siempre que se realicen las reparaciones o cambios oportunos (sustitución de cristales o de marcos, restauraciones, revisión de cierres, barnizados, etc.)

Por último, uno de nuestros consejos más importantes sobre cómo reformar una casa antigua sin que pierda su esencia es aprovechar al máximo el espacio.

Generalmente, las casas antiguas, sobre todo si están ubicadas en el campo o en zonas rurales, suelen contar con varias alturas, lo que permite distribuir el espacio aprovechando al máximo la luz natural.

Aun así, puede ser interesante conservar parte de la distribución original adaptándola a un uso más moderno: por ejemplo, el espacio destinado antiguamente a ser un granero puede convertirse en una bonita buhardilla y los antiguos establos en una bodega o en un salón de entretenimiento donde disfrutar de nuestros momentos de ocio.

¿Qué permisos necesito para reformar una casa antigua?

Si quieres realizar obras de cierta envergadura (rehabilitar la casa, tocar estructura, ampliarla, etc.) tendrás que pedir un permiso de obras mayores: debes rellenar los documentos correspondientes, presentar el proyecto de la obra firmado por un arquitecto y pagar las tasas asociadas.

Aun así, antes de planificar y consultar el precio de la reforma de una casa antigua, lo ideal es informarse en el Ayuntamiento para solicitar la cédula urbanística y toda la documentación del inmueble. De esta forma, sabrás si la casa se ve afectada por algún tipo de cambio en la ordenación urbanística local. De ser así, es posible que no te concedan una licencia de obra mayor y únicamente puedas acondicionar el interior de la vivienda.

Este hecho, aunque puede trastocar tus planes iniciales, también puede ser una excusa para reformar una casa antigua sin que pierda su encanto.

Esperamos que estos consejos te ayuden. Si necesitas aclarar algunos de estos puntos, contacta con nosotros.